"¡Testimoniad la fe a través del mundo digital! ¡Emplead esas nuevas tecnologías para dar a conocer el Evangelio de modo que la Buena Nueva del amor infinito de Dios por todos resuene de maneras diferentes en nuestro mundo cada vez más tecnológico!".
Benedicto XVI
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martes, 17 de junio de 2008

Todos podemos... es cuestión de que te levantes

En estos días meditaba acerca de que tan capaces somos de realizar las metas que nos proponemos. Muchas veces la acedia, que es la desazón ante algo y que se manifiesta en la pereza y el desgano, hace que nuestros objetivos se vean truncados a lo largo de nuestro caminar; es más, muchas veces somos nosotros los que permitimos que esa desazón se manifieste en nuestra actividad cotidiana. Cuantas veces esa desazón, desgano y sobre todo esa pérdida del sentido de lo que hacemos lo reflejamos a los demás. Incluso dentro de esa perdida de sentido se entremezcla con nuestros problemas personales y hacen de nuestra vida una carga que nos impide avanzar. Pero resulta algo extraño, ante todo lo que nos pueda pasar, en la mayoría de los casos somos nosotros los que nos permitimos semejante maltrato.

Evidentemente recobrar el sentido de lo que hacemos no lo podemos hacer solos, siempre necesitamos de alguien quien nos lo recuerde y que nos anime a seguir en la lucha de la vida, siempre hay alguien que te ama y te dice lo importante que eres y que tienes aún mucho por hacer. ¿Acaso nunca te ha pasado que cuando te sentías solo aparece una persona que te hace recordar el sentido por el cual estás en este mundo? Yo creo que sí, y nos pasa siempre y nos seguirá pasando. Pero ante todo ello tiene que quedar en claro lo siguiente: La única Persona que es capaz de darnos el sentido de nuestra vida es Dios. No hay nadie más en este mundo que lo pueda hacer. Él nos conoce perfectamente, y por el solo hecho de conocernos sabe de qué estamos hechos y sabe qué cosa es lo que nos hará feliz, sabe qué es lo que tenemos que hacer para ser felices. Estas personas que nos ayudan a ver de nuevo el horizonte son personas que por medio de ellos Dios nos habla.

La desesperanza, que siempre está al acecho del hombre, es uno de los principales enemigos que debemos combatir. Muchas desgracias pasarán en nuestra vida y en la de las demás personas. Pero solo tú seras capaz de cambiar esa situación si te apoyas en los brazos de Dios. Muchos tendrán problemas de diferente índole, ya sea mental o físico, y nosotros al tratar de vivir la caridad con ellos, ellos también nos ayudan a aumentar la Esperanza de que es el Señor el que nos ama y quiere la Felicidad para nosotros.

Dejemos el egoísmo de encerrarnos en nuestro mundo y salgamos afuera a transformar el mundo siempre contando con la Gracia de Dios. El nos ha llamado a anunciar el Evangelio a tiempo y a destiempo; es más, el Señor conociendo nuestras propias limitaciones nos llama a compartir la buena nueva con las demás personas. CONFÍA!!! el Señor te Ama y te invita a seguir en la lucha, nos invita a seguir en esta Aventura Fascinante!!
Todos podemos... es cuestión de que te levantes!

Miren este video y díganme si es que no les da Esperanza de seguir luchando, ÁNIMO!!


viernes, 13 de junio de 2008

El hombre en la actualidad

Hablar sobre el hombre o mejor dicho sobre el ser humano no nos resulta sencillo, en especial cuando existen diversas aproximaciones al respecto: desde el aspecto científico natural hasta el filosófico, pasando por el sociológico, histórico, psicológico y antropológico. Y es que en la edad moderna, el hombre al querer buscar una respuesta sobre sí mismo recurrió al aspecto científico; pero cabe resaltar que no toda interpretación fue buena ni completa, es decir, no se llegó a responder del todo sobre la realidad del hombre.

Pues bien, antes de hacer un análisis de cómo está el hombre en la actualidad, es necesario responder una pregunta fundamental ¿Qué es el hombre? El hombre es un ser trascendente, un ser teologal (que tiende hacia Dios y busca a Dios), una unidad integral bio-psico-espiritual, que está en la capacidad de amar y ser amado. Es un ser con dinamismos fundamentales de querer permanecer y desplegarnos. No es un animal "racional"como varios científicos propusieron y aún proponen. Hablar del hombre como un animal implicaría varias connotaciones: 1) no hay una conciencia moral, solo actúan por instinto; 2) no hay un sentido de la existencia, solo se vive por vivir, es decir es un ser, simple y llanamente, contextualizante y sin un horizonte a futuro; 3) el animal no busca la Felicidad, sólo busca el bienestar; bienestar que sólo responde a sus estímulos biológicos y afectivos, pero no a una conciencia ni a un experimentarse en la necesidad de encontrar esa felicidad (entendemos por felicidad no a sensaciones pasajeras ni puro "Confort", sino a un deseo natural que todo ser humano posee y que no tiene límites, una Felicidad que no acaba, una felicidad trascendente).

Hablando más sobre el hombre, siguiendo la aproximacion de un ser meramente racional, se llega también a la definición del ser humano como un "Homo economicus". Esta interpretación, basada en una aproximación sobre teoría económica, nos formula de que el hombre sólo reacciona frente a estímulos económicos, es decir, que desde el sistema filosófico marxista de la materialización del hombre como un ser puramente racional, se llega a la conclusión de que el hombre es capaz de "maximizar" sus opciones, es un hombre egoísta y racional en sus decisiones. ¿Qué concluimos al respecto? que el hombre es un ser fríamente calculador e incapaz de vivir la vida en común, convirtiéndose en un ser individualista y sólo buscador de sus propios fines.

En el campo de la Filosofía el hombre ha sido objeto de diferentes interpretaciones, lo cual también se llega a lo mismo: de hombre trascendente a hombre puramente racional. No quiero explayarme sobre este aspecto, tan sólo mencionar de cómo en este campo "humanista" se ha llegado a negar la existencia del hombre cómo tal, concluyendo que la vida en sí misma no existe, tan sólo es ficción, lo cual implicaría que el hombre también es parte de esta ficción (secuela de la llamada postmodernidad).

Esta postmodernidad, que nace de una crítica a la llamada modernidad, nos plantea que todo lo que el hombre inventó, creó, perfeccionó, en todo el proceso que va desde el siglo XV hasta inicios del XX, fue de alguna manera nefasto para sí mismo, en el sentido de que no le trajo el "progreso" que anhelaba. Cabría preguntarnos ¿qué significó este progreso o cómo lo entendieron los pensadores o científicos a lo largo de los años? aunque de una manera más concreta podríamos preguntarnos: lo que hizo a lo largo de estos años ¿ha llevado al hombre a la felicidad? Son cuestionamientos que se podría formular al hacer una retrospectiva a la historia del hombre en los últimos cien años. Un ejemplo de ello son las dos grandes guerras mundiales, que llevó a la muerte a millones de personas víctimas de las luchas políticas por inspiraciones ideológicas de algunos hombres que tenía un poder político o militar (nazismo, comunismo). Dentro de ese mismo período se puede hablar también de una racionalización de lo irracionable mencionando a modo de ejemplo el Holocausto propiciado por los nazis contra los judíos (el más conocido: Auschwitz).

Siguiendo el análisis histórico vemos que tanto los avances científicos como los tecnológicos (que de alguna manera muchos son buenos en sí mismos) han terminado por ser manipulados, bajo sistemas totalitaristas para demostrar su poderío armamentista y marcar un dominio político, un ejemplo de ello puede ser la carrera armamentista durante la llamada "guerra fría" entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el cual, se propagó la idea de una guerra nuclear entre ambos países generando un temor generalizado en todo el mundo. Se originó un despilfarro económico con la creación de armas de la más alta tecnología demostrando una vez más que para lo importante y urgente (como la pobreza, el hambre, la disminución de la tasa de mortalidad en los países más abandonados) aún se puede esperar. Sin ir muy lejos, podemos verlo ahora en las guerras del medio oriente, que llegan al absurdo de pelear por una razón justa, sino cayendo en puros intereses políticos y económicos. En el campo de la medicina o seudomedicina ha dado por sentado legalizaciones como el aborto, eutanasia y le eugenesia.

Es por ello que haciendo una mirada a la actualidad, el hombre se encuentra totalmente desorientado, no es capáz de distinguir lo que es bueno y lo que es malo; su base moral está corrompida por el pecado distorsionando su realidad y haciendo incapáz de discernir por lo mejor. Además el hombre actual se encuentra totalmente escéptico sobre su futuro, no sabe a dónde ir, no sabe de dónde viene, no le encuentra un sentido a la vida, en otras palabras: está totalmente "insatisfecho". Se da cuenta que ningún sistema político, ideológico, ni filósofico le llenan ese deseo de encontrar un sentido a la vida. Ya Nietzsche proponía a fines del siglo XIX un nihilismo (nihil: sin nada); es decir un sin sentido en la vida. Este nihilismo esta propagado en la actualidad de dos formas: una explícita y otra implícita, haciendo la vida del hombre totalmente absurda.

El pensamiento débil, muy de moda en los últimos años (a pesar de que ya se está dejando de lado en las discusiones filosóficas) acentuó mucho más ese relativismo planteado desde el siglo de la Ilustración. De ser así todo esto, entonces ¿Para qué existimos? ¿Qué sentido tiene nuestra vida? ¿Es que acaso no existe ese deseo profundo de realizarnos? El relativismo que se ve actualmente hace que el hombre se confunda profundamente ante la realidad, ¿si es que la realidad existe para ellos?, y se incerta en un profundo abismo que no es capaz de salir. Es por eso que el hombre cada vez se encuentra más light, y tal como dice el psicologo español Enrique Rojas: "El hombre light carece de referentes, tiene un gran vacío moral y no es feliz, aún teniendo materialmente todo (superficial, indiferente, permisivo)"

Ante este panorama sólo hay una respuesta: Existimos por Dios y para Dios. La Felicidad que tanto anhelamos desde los más profundo de nuestro ser, solo podrá ser respondida en la medida en que nos atrevamos a abrir nuestro corazón y dejar de que Él nos ilumine. Nuestro corazón clama a gritos al Señor, no es una casualidad de que nuestro ser sea totalmente trascendente, de que seamos seres integrales: bio-psico-espiritual. ES-PI-RI-TU-AL... entendemos lo que significa eso? Nuestro ser más profundo quiere encontrarse con Dios, con aquel que nos ha creado. Si nuestro anhelo es infinito: ¿qué es lo que existe en este mundo que sea Infinito?

No tengamos miedo en apostar por ÉL. Cristo es capáz de darnos una respuesta a nuestros anhelos más profundos. Él ya vencio a la muerte, la derrotó al pecado y eso es lo que vino a enseñarnos aqui en este mundo, sino ¿para qué vino?. Ninguna otra filosofía que niega la existencia de Dios, ningun sistema político ni económico podrá llenar ese anhelo de ser Felices plenamente, estamos hechos para la eternidad, para trascender, no para permanecer sólo en este mundo. Abre tu corazón y escúchalo. No busques en otro lado, primero búscalo en tu corazón, toma el ejemplo de San Agustin pues él buscó por diversas filosofías y nunca lo encontró hasta que se dio cuenta de que el Señor estaba dentro de él, sólo es cuestion de hacer silencio y escuchar. Nos esperes un camino más. ¿Te atreves a buscarlo?

miércoles, 4 de junio de 2008

La Verdad en la Historia


Dentro del campo de las ciencias humanas, hay un tema que interesa a todo académico: la búsqueda de la verdad. Ello lo podemos constatar si hacemos una relación de nombres de historiadores, filósofos, antropólogos, sociólogos y cualquier investigador de la ciencia que exista o existió. Tanto en la antigüedad como en el presente, esa inquietud por buscar la verdad esta muy presente en todos los seres humanos. Los filósofos griegos como Aristóteles, Platón y Sócrates (el más representativo dentro de todos los antiguos) no se cansaban en recalcar la búsqueda de la verdad; el mismo Heródoto, el padre de la Historia, mediante su método de juntar información sobre hechos inmediatos, tenia una noción de una búsqueda de la verdad de las cosas. En la edad media, y muchas veces reducida a una época oscura y supersticiosa, también se incentivó a una búsqueda de la verdad, pero verdad que estaba sustentada con la Verdad de Cristo. Ya en el renacimiento, y con su exaltación al hombre y a los escritos antiguos, también buscaban una verdad, pero que dicha verdad iba desligado de la base fundamental del hombre: Dios. Este paso de la emancipación del hombre hacia Dios conllevó a una nueva época, el de la Ilustración o "siglo de las luces" para algunos. Esta época, en la cual desarrolló más intensamente el aspecto científico, buscó encontrar una respuesta a la verdad desde una perspectiva puramente racional renunciando así a la providencia (como en la edad media). Tanto Petrarca como Descartes buscaron encontrar una respuesta a espaldas de la Verdad misma, encontrando una verdad alternativa: el "Hombre". Ya avanzado la Ilustración y su culminación en la revolución francesa, trajo nuevas formas de investigación sobre la verdad. Pero hay una diferencia, ésta es la época en que nace el relativismo y la verdad fue cuestionada y muchas veces negada. Con la llegada del positivismo, mediados del siglo XIX, y con su acento a conocer la verdad mediante las ciencias exactas, comenzó a buscar la verdad mediante la investigación cientifica.

A estas alturas cabe una reflexión: No existe ser viviente que no tenga ese hambre de búsqueda, de encontrar una respuesta a los grandes cuestionamientos fundamentales: ¿Quien soy? ¿De donde vengo? A pesar de que en la actualidad la verdad esta cada vez más cuestionada, en el sentido de que ya no existe una única verdad sino "verdades", hablar de la verdad sigue siendo un tema crucial dentro de toda investigación. Por ello, hablar de una búsqueda de la verdad dentro de la historia estamos hablando de una búsqueda de objetividad dentro de la misma.

Más allá del debate sobre si la historia es objetiva o subjetiva, que nace específicamente en la Escuela de los Annales en Francia a principios del siglo XX, creo que es bueno mencionar que, tanto los que buscan lo primero como lo segundo, están buscando de todos modos una objetividad, esto es, una verdad. Pero ¿De qué verdad estamos hablando? Simple y llanamente de la realidad de las cosas; pero dentro de la historia ¿Es posible tal verdad? ¿Es posible llegar a una objetividad absoluta? Responder a tales cuestionamientos no es sencillo, pero hay una clave: la investigación histórica no es sencilla, ello implica buscar información, datos, fuentes confiables, sumergirse en los archivos y cuanto más lejano es lo que se quiere investigar más complejo es, debido a que se tiene que entender la mentalidad de la época, saber el contexto histórico con todo y el proceso que ello conllevó; pero a pesar de lo complejo que puede ser tal camino, existe la Verdad del historiador. El investigador de la historia tiene que ser honesto y buscar ser objetivo, buscar ser real y veraz ante las conclusiones que pueda sacar ante una investigación, es decir, tiene que vivir la verdad.

Las respuesta del historiador, tiene que ser veraz; no puede dejarse llegar por subjetivismos ligados a sistemas ideologicos, como lo fue el marxismo en los 70 y 80's, que lo unico que hacen es reprimir al hombre y negandole su libertad y cegar a la persona sin ir más allá de lo terrenal. Pues el hombre es un ser trascendente, que busca una respuesta a sus cuestionamientos, y esa búsqueda de la verdad esta ligada a encontrar la Felicidad que tanto anhela; si no ¿Para qué buscamos la verdad? ¿Simplemente, por saber de donde venimos? ¿Por pura curiosidad? o porque en el fondo queremos y creemos que encontrandola encontramos una felicidad.

Es pues necesario hacer una revisión del papel de la historia en este tiempo en el cual los cambios son cada vez más constantes y rápidos, pero esta revisión pasa por preguntarnos qué papel tiene el historiador en el presente. La respuesta es clara: buscar la verdad con la Verdad.

Al igual que todos mis demás amigos, yo también me quiero presentar, yo estudio Historia y el papel que yo tengo en el blog es interpretar la historia desde la concepción cristiana de la vida.