"¡Testimoniad la fe a través del mundo digital! ¡Emplead esas nuevas tecnologías para dar a conocer el Evangelio de modo que la Buena Nueva del amor infinito de Dios por todos resuene de maneras diferentes en nuestro mundo cada vez más tecnológico!".
Benedicto XVI
Mostrando entradas con la etiqueta Verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verdad. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2009

En medio de protesta pro-vida, Obama recibe distinción en Universidad de Notre Dame

Tras una incesante y abundante serie de declaraciones, cartas e intentos de muchos católicos defensores de la vida para impedir este evento, incluidos 70 obispos de Estados Unidos y un nutrido grupo de estudiantes de la Universidad católica de Notre Dame, finalmente este domingo esta casa de estudios le otorgó al Presidente Barack Obama, conocido por su clara postura abortista, un Doctorado Honoris Causa en derecho.

Esta serie de protestas tuvo tal vez su punto más alto con la concentración en la mencionada casa de estudios de unos tres mil estudiantes católicos que expresaron claramente su oposición a esta distinción y resaltaron que "la verdadera Notre Dame está comprometida con la santidad de la vida".

Con esta manifestación, estos católicos de Notre Dame expresaron claramente su oposición a las políticas abortistas del mandatario estadounidense que se iniciaron, siendo Presidente, cuando al día siguiente de su llegada al poder revirtiera la política de Ciudad de México con lo que ha decidido así destinar fondos federales a la promoción del aborto en el mundo.

Bastante ignorados por los medios seculares, durante el discurso de Obama un centenar de estudiantes presentes en el evento portaban cruces amarillas con pequeños pies dibujados en ellas, en clara alusión a la defensa del no nacido. Estos estudiantes permanecieron sentados, en señal de protesta, cuando el Presidente recibió el doctorado y en las distintas ocasiones en las que Obama fue ovacionado.

En días pasados, la estadounidense Mary Ann Glendon, actual Presidenta de la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales y ex Embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede, también había expresado su protesta a esta distinción otorgada a Obama, rechazando un galardón que le había concedido esta casa de estudios.

Asimismo, durante el discurso de Obama, 4 activistas pro-vida fueron desalojados por la seguridad del Presidente tras recordarle con gritos a los presentes: "dejen de matar bebés" y "el aborto es una asesinato".

Para ver imágenes de la manifestación pro-vida en Notre Dame, puede ingresar a: http://www.catholicnewsagency.com/obama_notredame/

A continuación les dejo el siguente video: Un sacerdote mayor, vestido de sotana y cargando una cruz, con seguidores que portaban estandartes de la Virgen de Guadalupe, fue arrestado por la policía estadounidense. En el video se puede apreciar como besa la cruz antes de ser arrestado, y luego canta: Ave María, a lo que se le unen los fieles. La Universidad católica de Notre Dame estaba condecorando al abortista Obama como “Doctor Honoris Causa” en Derecho a pesar de la protesta de miles de católicos de los Estados Unidos y del rechazo enérgico de 70 Obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.


Otros Links:
-Indiana Catholics pray for President Obama during ND graduation
-Pro-lifers disrupt Obama speech, crowd silences them with 'Yes we can'
-Stop Obama at Notre Dame

martes, 27 de enero de 2009

Video pro-vida recuerda a Obama que a él no lo abortaron

En el día de su toma de mando como Presidente de Estados Unidos, un nuevo video pro-vida le recuerda a Barack Obama que él vive y ha llegado a este punto de su vida porque su madre decidió no abortarlo y sacarlo adelante, pese a haber sido abandonada por su padre.

Este breve spot de www.CatholicVote.org se estrena hoy y es parte de una "campaña que durará un año y que incluye otros comerciales para ser usados también en la web y transmitidos en televisión", según explica Brian Burch, Presidente de Fidelis, organización que ha creado la mencionada web y el video que también puede ser visto en Youtube.

"Luego de ver el breve comercial, espero que aprecie nuestro propósito. El mensaje de CatholicVote.org es universal y trasciende a los candidatos y los partidos políticos. Incluso en tiempos difíciles, la verdad sobre la dignidad de todo ser humano tiene que ser proclamada", explica Burch.

"Nosotros en CatholicVote.org hubiéramos querido que el primer Presidente de raza negra fuese pro-vida. Tristemente, no es el caso. Así que mientras le pedimos a ustedes que recen concienzudamente por su conversión en el tema del aborto, no vamos a perder esta oportunidad histórica para testimoniar el don de la vida", prosigue.

Tras precisar que este video busca "educar e inspirar" no es solo para católicos sino para cualquier persona, Burch comenta que "se hablará mucho sobre la esperanza en los siguientes días. El propósito de nuestra campaña de muchos comerciales es llegar creativamente a nuevas personas que no siempre están de acuerdo con nosotros en cuanto al sorprendente don de la vida humana".

"Puesto en términos simples, el aborto es enemigo de la esperanza", concluye.



El video original en inglés se encuentra en www.CatholicVote.org

(*) Fuente: ACI Prensa

sábado, 29 de noviembre de 2008

La Muerte*

“Nuestras vidas son los ríos que van a dar en el mar, que es el morir…”. Jorge Manrique

La desobediencia de Adán y Eva trajo consigo a “la muerte”. Todos vamos a morir, no hay ninguno que se salve de la muerte, cada uno de nosotros por lo tanto sabemos que vamos a morir, no sabemos cómo, dónde, ni cuándo vamos a fallecer y eso nos puede asustar, por ello, nunca pensamos en eso, más bien tratamos de bajar ese miedo trivializando la muerte buscando despojarla de toda capacidad de cuestionarnos y al hacer eso nos privamos de cualquier encuentro con nuestros dinamismos más profundos.

¿A qué le tenemos miedo? Algunos miedos:

  1. Temor a la desaparición perpetua, tenemos esa semilla de eternidad que nos hace querer ser nosotros mismos siempre.
  2. Temor por lo que puede implicar nuestro pasado a la vida futura.
  3. No nos hemos fortalecido lo suficiente, tal vez no hicimos el mal pero sabemos que no dimos el todo, fuimos mediocres (pecado de omisión).
  4. Temor a lo desconocido, este es un miedo natural que se nos presenta.
  5. Al despojarse: dejar el cuerpo y dejar de ser amo y señor de la tierra.

Perspectivas de la muerte:

Sin fe:
El hecho de no saber o aceptar a Cristo en tu vida, hace que la muerte sea tu desaparición perpetua, vas contra algo muy íntimo que es tu dinamismo de permanencia, experimentas conflictos contra tu mismidad ya que la muerte es el fin de tu vida y por lo tanto tu desaparición.
Donde no hay nada por lo cual valga la pena morir, no hay nada por lo cual vivir.

Con fe:
No existe la muerte, mas bien seria una transformación de la vida.
La muerte sería el principio de una vida eterna más cercana a Dios.
Ya que el hombre está orientado y tiene necesidad de estar con Dios de una manera inmortal por ser fuente de amor, la muerte nos apertura y acerca mas a Él, nos da una respuesta a la nostalgia de infinito con la que vivíamos, a ese anhelo de plenitud, etc.

………………………………………………………

Ante el hecho de la muerte, esta etapa nos da a nosotros un sentido ESPERANZADOR y LIBERADOR:

LIBERADOR porque aunque nos dé una cierta inseguridad despojarse de lo terrenal (cuerpo), sabemos que es la manera de estar mas cerca de Él, como San Pablo relata: "Sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por una mano humana, que esta en los cielos". El temor al infierno, a vivir lejos del amor de Dios, por ello convive con nosotros un sentimiento que no brota de nosotros, sino que el señor nos los da, la ESPERANZA: virtud teologal. (Flp. 1, 21)


Encuentro conmigo mismo

Sabemos que en nuestros últimos momentos estamos acompañados de personas cercanas, amigos, familia, etc... pero luego nos encontraremos con la muerte y allí no estaremos acompañados de nadie más, cada uno muere su propia muerte, allí te verás a ti mismo y ¿Qué veras?, ¿te gustará lo que veas?, ¿será novedad lo que veas?....

En nuestra muerte no nos podemos mentir, no hay engaños, es el momento de la verdad con uno mismo, sin comparaciones con lo que pudimos, o quizás debimos ser. El tener o el poder ya no interesan, solo soy yo y la vida que viví.

Encuentro con Dios

Esta es la presencia que da sentido a nuestras vidas, para este momento nacimos y por el cual pasamos y queremos la vida eterna, tener ese amor infinito para siempre. Pero al momento de encontrarnos con Él, ¿Qué le diremos?, sabemos que no le vamos a mentir, ¿iremos arrepentidos o seguiremos añorando la “maravillosa” vida terrenal sin la presencia de Dios?. En ese momento tendremos un abogado que sabe quiénes somos y está sediento de misericordia por lo tanto no ha de temer porque nos ama, aquel es Jesucristo.
No tenemos una segunda vida, no tenemos más que una sola oportunidad de hacer las cosas bien, la vida es un peregrinar que su fin es la muerte, o aceptamos a Cristo o lo rechazamos, no debemos elegir mal, porque ya no volveremos a vivir acá como para reponer todo.

Por todo lo señalado, el Señor nos invita a velar hasta que llegue el día por una doble connotación: a vivir una alegre esperanza y por el misterio de la iniquidad, ya que el hombre siempre será tentado por el demonio.

Ya que no sabemos cuándo nos hará Dios entrar a su morada, tendremos que velar y orar para así esperarlo con el corazón abierto y que su llegada no nos agarre desprevenidos, sino preparados.

El mundo nos engaña muchas veces. Es un absurdo saber lo que nos hace bien y hacer todo lo contrario, como San Pablo nos dice: "Querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo, puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero" (Rom 7,18-19).

Todos sabemos que moriremos, pero ninguno sabe cuándo.

La edad que tenemos cuando la muerte se nos presenta sólo influye en el desprendimiento de nuestras vidas, ya que ella no nos pertenece, aunque no es concebible que ese desprendimiento de nuestras vidas se tratase por el sufrimiento o cansancio que se adquiere en el transcurso de aquella. ¿Estamos preparados?, ¿Cuándo lo estaremos? debemos estar preparados siempre.

¿Por qué no hay que esperar hasta el último momento para reconciliarnos con Dios?

No podemos esperar como "el buen ladrón" que fue perdonado por Cristo en su ultimo momento. No es que Dios no nos perdone, sino más bien que en ese momento que necesitemos hacerlo, tal vez nosotros tendremos el corazón duro como para querer reconciliarnos con Él.

En ese momento se pierde el silencio y la reverencia para escuchar de verdad, “...¿Qué nos hace pensar que llegado el momento tendremos la sensibilidad para percibir su presencia, y no inventaremos una excusa más a las que nos hemos acostumbrado a lo largo de años de engaño?...” (G. Doig), él también nos dice que es como jugar a la ruleta rusa con todas las balas menos una.

Contestemos su llamado con los brazos abiertos, mientras tanto aprovechamos el tiempo para nuestra santificación.

En conclusión, la vida da sentido a la muerte, nuestro encuentro con Dios es lo que buscamos siempre, por lo tanto ¡NO TENGAMOS MIEDO!, dejemos todo en la tierra para ir en su encuentro.

Seamos como María que vivió en continua vigilia, silente y atenta a acoger la palabra de Dios y ponerla en su obra. Como ya dije, no hay muerte, sino solo transformación de la vida.





(*)Toda esta publicación es el resumen de una reunión de nuestra Agrupación Mariana en el que el tema principal fue el libro: “¿Dónde está, muerte, tu victoria?”

Autor: Germán Doig.*

miércoles, 22 de octubre de 2008

¡No tengas miedo!

El pasado fin de semana se realizó en Lima un congreso de estudiantes escolares católicos llamado Vivencia. Vivencia es un Congreso de Estudiantes Católicos que busca ofrecer a los jóvenes de los últimos años del Colegio un espacio de encuentro con Dios a través de actividades espirituales, pláticas sobre temas que devienen del lema escogido, momentos de diálogos en grupo, en donde los estudiantes descubren que son valiosos sus aportes para poder iniciar un cambio y que primero deben comenzar por ellos mismos. Asimismo hay juegos, teatro, videos, entre otras actividades.

El lema de este año fue "¡No tengáis miedo!, Él no quita nada y lo da todo", como se puede ver muchas de las reflexiones se dieron en torno a lo que experimenta el joven actual: El miedo.

Pero, ¿miedo a qué? ¿A una persona, una cosa, o un animal? En realidad es un miedo más profundo: a comprometerse, a arriesgarse, a tomarse las cosas en serio; miedo a perder, a no ser correspondido, a ser engañado, a quedarse solo. Son cosas que los jóvenes de ahora sienten; y este es un miedo que te paraliza, que te angustia, que te inhibe, que te hace retroceder ante una situación y que bloquea la mente evitando que pueda responder de la manera adecuada en el momento oportuno. Y esto genera una frustración en la persona, al no poder desplegarse a causa de este miedo.

Para poder avanzar, seguir adelante, desplegarnos debemos vencer ese miedo... pero, ¿Cómo?



Recuerdo que cuando era niño, tenía miedo de caerme al aprender montar bicicleta, pero recuerdo que mi papá me dijo: "No te preocupes, yo estoy acá contigo. Si te caes yo te agarro." y fue así como recuperé la confianza y me aventuré a montar bicicleta. Como este ejemplo puedo poner muchos al respecto, de que una de las mejores maneras de vencer el miedo es confiando en alguien, que te puede ayudar a superar el miedo. En el último ejemplo confiar en mi papá me hizo superar el temor de caerme y lograr montar la bicicleta.

Esta confianza en alguien debe tener algunas características. En primer lugar se debe confiar en una persona que siempre diga la verdad. La honestidad siempre es importante y es el primer paso para una mutua confianza; si sabes que una persona te dice siempre la verdad, tienes la seguridad de que para ayudarte no te mentirá (o en su defecto si no tiene la capacidad de ayudarte te lo dirá y no te engañará). Otra característica es que esta persona quiera lo mejor para ti, osea que debe desear tu bien, porque eso lo va a llevar a esforzarse al máximo por ayudarte. Una tercera característica que debe tener una persona para poder confiar en ella es que tenga autoridad en lo que dice y hace: nadie que no sabe manejar un avión te va a decir que sí puede hacerlo, pues no tiene autoridad en aeronáutica. Del mismo modo alguien que te va ayudar debe estar capacitado para hacer lo que dice.

La cuarta característica que debería tener esta persona es que te conozca y que no te juzgue. Es importante que uno confíe en ti para ayudarte, que no tenga reparos en arriesgarse por ti, y eso sólo lo hace una persona que no te juzga a pesar de que sabe cómo eres. Una quinta característica es que esta persona tenga personalidad, para que pueda mantenerse firme en su decisión, a pesar que las cosas se pongan difíciles. Esta es una característica de deberían tener todos nuestros amigos, ya que se mantienen con nosotros en las buenas y en las malas.

Por último, y lo más importante, la sexta característica que debe tener una persona para que confiemos plenamente en ella para vencer nuestros miedos es que pueda vencer cualquier mal.

Ante esto sale la pregunta ¿Quién es capaz de cumplir todas estas características? Particularmente yo no conozco a ninguna persona que pueda vencer cualquier mal. Y esto nos deja sólo una opción: en quien podemos confiar plenamente para vencer nuestros miedos es en el Señor Jesús.

Porque como sabemos él siempre dijo la verdad. Fue una persona honesta y sincera, aunque eso le costara la enemistad de muchos. Él no tenía miedo de decir lo que pensaba y lo decía con claridad. Esto lo podemos ver en la manera como le hablaba a los fariseos: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!” [1]

Obviamente que también Él quiere lo mejor para nosotros siempre, pues vino a este mundo para enseñarnos cómo debemos vivir para alcanzar nuestra felicidad [2].

Jesús siempre tuvo autoridad cuando hablaba y cuando actuaba, cabe recordar que siempre hablaba con autoridad en la sinagoga [3]. Él no habla por hablar sino que sabe muy bien de lo que habla, conoce y entiende; no es ajeno a la realidad, y es por eso que puede alzar la voz y hacerse escuchar. También hay que recordar la energía con la que corrió a los mercaderes del Templo [4].

Él nos conoce, conoce nuestros pecados y nuestras miserias, y aún así nos sigue amando. Cuando los fariseos le llevaron al Señor Jesús a la mujer adúltera para que la condenara a ser apedreada, Él no la juzgó y le dijo que ya no peque más, sin importar lo que ella pudo haber hecho antes [5].

El Señor Jesús también tiene una personalidad impactante, Él era manso, espiritual, profundo. El pasaje más representativo de esto es el momento de la Pesca Milagrosa [6], donde Él le pide a Pedro algo impensable: echar las redes al mar luego de una larga noche sin frutos en la pesca. Pedro pudo haberse negado a esta petición, pero lo que respondió fue: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero en tu palabra, echaré las redes». Después de esto Pedro lo deja todo para seguir a Jesús, confiando plenamente en Él.

Otro ejemplo de la personalidad de Jesús es cuando estaba en Nazaret y los pobladores intentaron despeñarlo, pero Él, antes de que lo empujen por el barranco, se abrió paso entre ellos y se marchó [7]. ¿Cómo habrá sido la mirada de Jesús (y su postura) para poder abrirse paso entre la gente que quería despeñarlo? Algo realmente fuerte para haber realizado eso.

El Señor Jesús también venció todos los males. Pero no hablemos de enfermos curados, ciegos que vuelven a ver o cojos que pueden andar, si no del mal más grande de la humanidad: la muerte. Jesús en la cruz venció a la muerte y nos hizo partícipes de la vida de Dios nuevamente.

Estas son sólo 6 razones por las que podemos confiar plenamente en el Señor Jesús, Él nunca nos abandonará si hacemos una opción por la verdadera vida cristiana; y mucho menos nos quitará algo que queremos: lo único que nos puede quitar es la tristeza o nuestros males para darnos gracia y bendiciones, y si nos llega a quitar algo bueno es para darnos algo mucho mejor.

_________________________________________


[1] Mt. 23, 27
[2] Ver Gaudium et Spes, 22)
[3] Ver Lc. 4, 16-28
[4] Ver Mt. 21,12-17
[5] Ver Jn. 8, 1-11
[6] Ver Lc. 5, 1 - 11
[7] Ver Lc. 4, 22 - 30

martes, 1 de julio de 2008

¿Filosofía o Ideología?

«Ideología es toda concepción que ofrezca una visión de los distintos aspectos de la vida, desde el ángulo de un grupo determinado de la sociedad. La ideología manifiesta las aspiraciones de ese grupo, llama a cierta solidaridad y combatividad y funda su legitimación en valores específicos. Toda ideología es parcial, ya que ningún grupo particular puede pretender identificar sus aspiraciones con las de la sociedad global» [1]. Las ideologías tienen la tendencia de absolutizar los intereses que defienden, transformándose en auténticas “religiones laicas”. Se presentan como «una explicación última y suficiente de todo y se construye así, un nuevo ídolo, del cual se acepta a veces, sin darse cuenta, el carácter totalitario y obligatorio» [2]. Las ideologías son fenómenos vitales con gran fuerza que logran impregnar con su carga de mensaje las realidades de aquellas personas que entran en contacto con éstas [3].

Ideología es una forma de filosofía social o política en que los elementos prácticos son tan prominentes como los teóricos; se trata de un sistema de ideas que aspira a explicar la totalidad del mundo y, en algunos casos, cambiarlo radicalmente, pues se encuentra imbuida en un “circuito cerrado”. El término “ideologie” surge en Francia en el siglo XVIII y es introducido por Destutt de Tracy quien afirmaba que la ciencia es el único camino de encontrar la verdad y proveer bienestar a la persona, pensamiento muy acorde con la mentalidad ilustrada de la época (Francis Bacon había sentado el antecedente el siglo anterior proponiendo a la ciencia como explicación de toda la realidad). La ideología por sus características intrínsecas reclama totalidad, necesita explicarlo todo. Muchas veces convertida en un proyecto de cambio al cargarse de fuerza social, se vuelve totalizante y exige totalitarismo, expresión política de su propia estructura. Necesitando un campo de acción tan amplio, las ideologías consumen la libertad del hombre, arrogándosela a sí misma, y, evidentemente, esto redunda en un proceso de secularización, al marginar todos aquellos elementos que no corresponden a ellas, el primero de los cuales es la fe, atacando directamente los valores espirituales de la sociedad.

Hasta este punto, he descrito muy sucintamente qué es y qué implica la ideología. Desarrollaré ahora los puntos principales que permitirán contrastar la realidad de una ideología con la de la filosofía. En primer lugar, la ideología es siempre parcial y tiende a absolutizar los “intereses que defiende”; por otro lado, ésta se presenta como explicación última y suficiente de todo, haciéndose totalitaria y obligatoria; y además, al ser totalizante, invade la libertad del hombre, mermando su dimensión espiritual (luego explicaré de manera más detenida este proceso). Hay un cuarto punto que es la proyección social que tienen las ideologías, que no desarrollaré, pero esta última es fruto de intereses de grupos determinados, mientras que la auténtica filosofía sólo sirve a la verdad. Y es precisamente este punto el eje transversal donde la filosofía puede dejar de serlo para convertirse en ideología: la filosofía no propone una parte de la verdad como “la Verdad”, sino que la busca con sinceridad e independencia.

Las ideologías defienden intereses y están cerradas sobre sí mismas, de modo que no puedan ser penetradas por ninguna influencia externa que pueda alterar sus conclusiones, muchas de las cuales son distorsionadas para que encajen en la ecuación. Hay dos problemas fundamentales aquí: el defender intereses creados, incluso en desmedro de la verdad, y, por otro lado, el absolutizar estas “seudo-verdades”, dándoles un carácter de inviolabilidad que ciertamente conduce a la incapacidad de salir del error cuando éste acontece. La filosofía es la ciencia que nos enseña a conocer con certeza, es decir, que se pueda decir por qué la cosa es lo que decimos que es. Se trata de conocer por las causas primeras o razones más elevadas, buscando los principios supremos que conciernen al orden natural. Lo que se busca conocer es todo lo que existe, y enriquecer así la inteligencia. Evidentemente no puede conocerse todo en todas sus causas, sino que en algunos principios (causas primeras) se encierra la naturaleza entera [4].

Las diferentes ideologías también suelen presentarse a sí mismas como la única explicación, “última y suficiente” de toda la realidad. Proponiéndose en esas condiciones, (de verdad exclusiva y total), la única opción es creer y seguir, “adherirse” a la ideología y a cada uno de sus preceptos, dado que, en principio, no habría otra posibilidad plausible. En cambio, la filosofía se reconoce como una ciencia que no puede conocer sino soluciones probables en bastantes puntos particulares. Este elemento “probable” es accidental a la ciencia como tal, sin embargo, el porqué más remoto, fundado en las causas primeras, aquello sobre lo que la razón no puede ir más allá, sobre eso precisamente versa la filosofía. Apoyándose en los hechos más simples y evidentes, parte de la experiencia cercana y desde allí se eleva a las causas y razones primeras [5]. Así, la filosofía no es totalitaria por su propia lógica interna y cerrada, sino por su objeto material (todos los seres) y por su objeto formal (las causas primeras). Y la filosofía tampoco se constituye a sí misma como obligatoria por presumir que posee conocimiento y explicaciones para cada cosa o por la autoridad misma de los principios que propugna (las ideologías establecen un circuito cerrado en el que la última verdad es, en realidad, que esta ideología se proponga como tal), sino porque se apoya en la evidencia que le procura la inteligencia. Sería largo tratar aquí la evidencia que la historia aporta para entender cómo, por un problema de método (entre algunos otros), la filosofía algunas veces ha caído en ideología [6]. Incluso, este problema de método implica en algunas ocasiones partir de algún a priori o de principios escogidos arbitrariamente: éstos, al no ser evidentes en sí mismos, requieren demostración, pero al excluir las primeras causas, deben hacerse saltos lógicos y otros artificios para mantener -al menos aparentemente- la coherencia. Un buen ejemplo de esto es San Agustín al relatar el motivo de su conversión a la fe cristiana. Afirma que le parecía que la doctrina católica mandaba creer con modestia y de ningún modo falazmente lo que no se demostraba, cuando las otras doctrinas prometían con arrogancia la ciencia, mientras que luego se obligaba a creer una infinidad de fábulas absurdísimas que no podían demostrar [7]. El gran problema de las ideologías es pretender la verdad excluyendo aquello que no sirve a sus fines, incurre en la hybris y luego, para encubrirla, deshonestidad. Pareciera que se cambia el papel mismo de la filosofía: de sabiduría y saber universal, se ha ido reduciendo progresivamente a una de las parcelas del saber humano -sin siquiera reconocer o aceptar esta degradación- y cual “razón instrumental” sirve ahora a los fines utilitaristas de los ideólogos y no a la verdad [8]. La filosofía recta siempre debe considerar cuál es su objeto formal y no desviarse del camino que le propone, pues estas causas primeras portan en sí mismas el rechazo a cualquier polarización exclusivista conducente al error, y el germen necesario de sinceridad intelectual, para enmendarse cuando es necesario.

Finalmente, expondré brevemente para introducir la tercera cuestión, cuál es el origen de las ideas. Extraemos nuestras ideas de nuestras sensaciones y de nuestras imágenes, de modo que ninguna cosa del objeto -en cuanto objeto de imagen o de sensación- pase a esas ideas. Así, las ideas permanecen en un plano superior al del objeto tomado en su individualidad -que es como lo conocemos a través de los sentidos- mediante una actividad de orden superior, que abstrae de los datos sensibles, “lo que la cosas es” al purificar los caracteres que constituyen la individualidad del objeto [9]. En resumen, nuestras ideas vienen de los sentidos (de las cosas mismas) mediante la actividad de una facultad espiritual, de orden superior, que rebasa los sentidos [10]. Al ser totalizantes, las ideologías reducen el espacio del hombre, lo delimitan exclusivamente a lo que la ideología propone, privándolo de mayores luces o fundamentos más esenciales y universales. El proceso del conocimiento es espiritual, por lo que requiere de esa dimensión elevada, superior, para poder darse. Las ideologías prescinden de esta dimensión, pues no es compatible con sus pretensiones holísticas, cerrando al hombre a tan esencial dimensión de su existencia y reduciendo el horizonte de la Verdad a alguna verdad parcial.


Rafael Fernández Concha

Colaborador de Cooperatores Veritatis

--------------------------------------------------------------------------------

[1] Puebla, 535.

[2] Pablo VI, Octogesima adveniens, 28.

[3] Ver Puebla, 536-537.

[4] Ver Jacques Maritain, Introducción a la filosofía, Club de Lectores, Buenos Aires 1967, pp. 82-86.

[5] Ver allí mismo, pp. 116-117.

[6] Ver Luis Fernando Figari, Aportes para una teología de la Reconciliación, Fondo Editorial, Lima 2000, pp. 133-145.

[7] Ver San Agustín, Confesiones, VI, 5, 7: CCL 27, 77-78.

[8] Ver Fides et Ratio, 47.

[9] Ver Jacques Maritain, ob. cit., pp. 144-147.

[10] Allí mismo, p. 149.

jueves, 12 de junio de 2008

No estás deprimido, estás distraído...

Hace mucho tiempo, aproximadamente año y medio vi este video, realmente fue un marco en mi vida, fue en parte los parámetros que tome poco a poco. Cuando asumes nuevos términos en tu vida, llegas en algún momento a ver eso de manera natural y te olvidas de la fuente de donde lo tomaste.

Hace unos días mi hermano me lo volvió a recordar y bueno, me entrego el video, sentí mucha alegría porque lo vi de nuevo, ya no me acordaba de las imágenes ni de las palabras, pero si de alguna manera su mensaje quedo grabado en mi.

Creo que el punto principal para no enojarse o sentirte con algún resentimiento propio, es eso, no pensar en uno mismo y pensar en los demás, vivir de manera especial a la naturaleza (aunque Lima no ayude, jajaja) y recordar lo que alguna vez alguien muy grande dijo.. "si tu problema tiene solución, ¿de que te preocupas?, y si no tiene solución tu problema, ¿de que te preocupas?"

Lo único que podrías vivir de manera propia son las necesidades de otros para que entiendas de alguna manera que tienes que ayudar y que tú no eres el único que sufres...

Iba a poner un buen proyecto para este video, pero creo que por sí solo dice mucho...

Cuando te sientas solo(a), piensa en DIOS y en su Amor, verás que nunca nos abandonan!!!

miércoles, 4 de junio de 2008

La Verdad en la Historia


Dentro del campo de las ciencias humanas, hay un tema que interesa a todo académico: la búsqueda de la verdad. Ello lo podemos constatar si hacemos una relación de nombres de historiadores, filósofos, antropólogos, sociólogos y cualquier investigador de la ciencia que exista o existió. Tanto en la antigüedad como en el presente, esa inquietud por buscar la verdad esta muy presente en todos los seres humanos. Los filósofos griegos como Aristóteles, Platón y Sócrates (el más representativo dentro de todos los antiguos) no se cansaban en recalcar la búsqueda de la verdad; el mismo Heródoto, el padre de la Historia, mediante su método de juntar información sobre hechos inmediatos, tenia una noción de una búsqueda de la verdad de las cosas. En la edad media, y muchas veces reducida a una época oscura y supersticiosa, también se incentivó a una búsqueda de la verdad, pero verdad que estaba sustentada con la Verdad de Cristo. Ya en el renacimiento, y con su exaltación al hombre y a los escritos antiguos, también buscaban una verdad, pero que dicha verdad iba desligado de la base fundamental del hombre: Dios. Este paso de la emancipación del hombre hacia Dios conllevó a una nueva época, el de la Ilustración o "siglo de las luces" para algunos. Esta época, en la cual desarrolló más intensamente el aspecto científico, buscó encontrar una respuesta a la verdad desde una perspectiva puramente racional renunciando así a la providencia (como en la edad media). Tanto Petrarca como Descartes buscaron encontrar una respuesta a espaldas de la Verdad misma, encontrando una verdad alternativa: el "Hombre". Ya avanzado la Ilustración y su culminación en la revolución francesa, trajo nuevas formas de investigación sobre la verdad. Pero hay una diferencia, ésta es la época en que nace el relativismo y la verdad fue cuestionada y muchas veces negada. Con la llegada del positivismo, mediados del siglo XIX, y con su acento a conocer la verdad mediante las ciencias exactas, comenzó a buscar la verdad mediante la investigación cientifica.

A estas alturas cabe una reflexión: No existe ser viviente que no tenga ese hambre de búsqueda, de encontrar una respuesta a los grandes cuestionamientos fundamentales: ¿Quien soy? ¿De donde vengo? A pesar de que en la actualidad la verdad esta cada vez más cuestionada, en el sentido de que ya no existe una única verdad sino "verdades", hablar de la verdad sigue siendo un tema crucial dentro de toda investigación. Por ello, hablar de una búsqueda de la verdad dentro de la historia estamos hablando de una búsqueda de objetividad dentro de la misma.

Más allá del debate sobre si la historia es objetiva o subjetiva, que nace específicamente en la Escuela de los Annales en Francia a principios del siglo XX, creo que es bueno mencionar que, tanto los que buscan lo primero como lo segundo, están buscando de todos modos una objetividad, esto es, una verdad. Pero ¿De qué verdad estamos hablando? Simple y llanamente de la realidad de las cosas; pero dentro de la historia ¿Es posible tal verdad? ¿Es posible llegar a una objetividad absoluta? Responder a tales cuestionamientos no es sencillo, pero hay una clave: la investigación histórica no es sencilla, ello implica buscar información, datos, fuentes confiables, sumergirse en los archivos y cuanto más lejano es lo que se quiere investigar más complejo es, debido a que se tiene que entender la mentalidad de la época, saber el contexto histórico con todo y el proceso que ello conllevó; pero a pesar de lo complejo que puede ser tal camino, existe la Verdad del historiador. El investigador de la historia tiene que ser honesto y buscar ser objetivo, buscar ser real y veraz ante las conclusiones que pueda sacar ante una investigación, es decir, tiene que vivir la verdad.

Las respuesta del historiador, tiene que ser veraz; no puede dejarse llegar por subjetivismos ligados a sistemas ideologicos, como lo fue el marxismo en los 70 y 80's, que lo unico que hacen es reprimir al hombre y negandole su libertad y cegar a la persona sin ir más allá de lo terrenal. Pues el hombre es un ser trascendente, que busca una respuesta a sus cuestionamientos, y esa búsqueda de la verdad esta ligada a encontrar la Felicidad que tanto anhela; si no ¿Para qué buscamos la verdad? ¿Simplemente, por saber de donde venimos? ¿Por pura curiosidad? o porque en el fondo queremos y creemos que encontrandola encontramos una felicidad.

Es pues necesario hacer una revisión del papel de la historia en este tiempo en el cual los cambios son cada vez más constantes y rápidos, pero esta revisión pasa por preguntarnos qué papel tiene el historiador en el presente. La respuesta es clara: buscar la verdad con la Verdad.

Al igual que todos mis demás amigos, yo también me quiero presentar, yo estudio Historia y el papel que yo tengo en el blog es interpretar la historia desde la concepción cristiana de la vida.

martes, 3 de junio de 2008

Somos la Iglesia Católica

Siguiendo la presentación hecha por Isaac sólo me queda decir que este blog se hace por amor a la Verdad, en otras palabras por amor a Cristo, y ese amor se hace concreto en la Iglesia Católica, a la que todos pertenecemos. De manera particular lo hacemos dentro del MVC, como ya les dijo Isaac.

Por eso les dejo este video que dice mucho de nosotros, es de una página web muy interesante.



Yo también me quiero presentar, estudio Psicología, este es un campo en el cual se necesita mucho de Dios para poder conocer al hombre a plenitud, y por ese lado aportaré en este blog, al igual que el resto de mis hermanos lo harán desde la realidad en la que se desenvuelven.

Gracias por visitarnos!

A manera de presentación

Ciertamente no hay mejor forma que empezar en este nuevo mundo de los Blogs, que haciendo una reflexión en torno al nombre del nuestro; "Cooperatores Veritatis", es decir "Cooperadores de la verdad", lema que el ahora Santo Padre Benedicto XVI, el cardenal Joseph Ratzinger tenía en su escudo arzobispal y cardenalicio. La intención es clara, este es un programa de vida, ser cooperadores de la verdad, pero ante un desafío como éste, surge una pregunta, ¿Qué es la verdad?, pregunta que ha sido debate de muchos filósofos, teólogos, pensadores, intelectuales, gente común, etc. Pero que se revela en un pasaje de nuestra historia como luz resplandeciente que sigue brillando hasta nuestros días, específicamente lo relata los Evangelios, Jesús es llevado por las autoridades judías de Jerusalén ante Poncio Pilato, quien lo interroga y le pregunta si en verdad se considera a sí mismo el "rey de los judíos". Jesús afirma haber venido al mundo para dar testimonio de la verdad, a lo que Pilato pregunta: "¿Qué es la verdad?", el silencio del Señor Jesús hace mas evidente la respuesta, ¡La verdad está frente a tí! y es justamente a quién condenas, el hijo de Dios vivo, Cristo.

Y es en lo que nosotros creemos, en Cristo, esta creencia genera automáticamente una cierta expectación en nuestros lectores, quienes probablemente (y esto es solo una especulación), hayan "blogeado" en miles, tal vez millones de blogs que contienen la misma afirmación, "Somos cristianos, creemos en Cristo", pero tenemos que tener cuidado con ésta afirmación ya que viene acompañada de una ola de "litigios comunes", ¿Quién es verdaderamente cristiano?, sería pues la primera "objeción" de aquellos abogados de lo relativo, lo es aquel que creen en Cristo pero además en sus palabras, si claro, efectivamente, sé lo que estás pensando, ¡Las obras!, no hay fe sin obras. Hay que añadir que en parte de esta creencia hay una descarga automática de actualizaciones (hablando en términos informáticos), éstas son que el hecho de ser cristiano implica ser discípulos de Él en la Iglesia que fundó sobre Pedro, la Iglesia Católica y que el discipulado se vive a lo largo de nuestra propia vida.

Claramente nuestros pensamientos van por la línea de los pensamientos de Cristo, la que Él ha trazado por amor para nosotros, sus hijos. Después de toda ésta introducción solo queda presentarme, soy estudiante de Ingeniería de Sistemas y pertenezco al Movimiento de Vida Cristiana, un movimiento eclesial, fundado como una asociación internacional de fieles de Derecho Pontificio nacido en Lima, fue fundado por Dn. Luis Fernando Figari en 1985. La participación que yo tengo en el blog es reflexionar en torno al papel del Cristiano en torno a la tecnología, lo cual no excluye a los otros miembros del blog a hacer algo parecido. Finalmente, solo me queda dar gracias a Dios por poder expresar lo que hay en mi interior, libertad que Él mismo nos da por amor.